viernes, 7 de marzo de 2014

mujeres



“Hay criminales que proclaman tan campantes ‘la maté porque era mía’, así no más, como si fuera cosa de sentido común y justo de toda justicia y derecho de propiedad privada, que hace al hombre dueño de la mujer. Pero ninguno, ninguno, ni el más macho de los supermachos tiene la valentía de confesar ‘la maté por miedo’, porque al fin y al cabo el miedo de la mujer a la violencia del hombre es el espejo del miedo del hombre a la mujer sin miedo.” Eduardo Galeano.
Felíz día. No nos desaparezcan,no nos maten más.Basta.

viernes, 14 de febrero de 2014

Un clavo oxida a otro clavo.


Era todo aquello que yo necesitaba: comprensión y sustento. No sabía demasiado de él, pero de algo estaba segura: cuando aparecía en la pantalla su nombre mi corazón se distendía, me hacía vibrar. Javier me hacía vibrar y sentir bien.
Mi vida comenzó a ser cibernética, transcurría en la red. Perdí la noción de realidad: todo lo que quería era hablar con el. Mis relaciones afectivas siempre fueron así: difíciles de concretar (y hasta imposibles) y dotadas de una obsesión incandescente. Una obsesión que me consume, que me mata, que me hiere y que aún así defiendo. Porque llegué a pensar que amor sin sufrimiento no era amor. Y Javier no me ofrecía ningún tipo de riesgo, ningún sufrimiento. Además, él vivía en capital y yo a más de 30 kilómetros.
No podía ser, era imposible. Y por supuesto: no lo conocía. ¿Era imposible, dije? Era perfecto.

Javier se convirtió en la persona más importante del mundo para mí: me levantaba media hora antes del trabajo, solamente para chequear mensajes y ver si tenía alguno suyo. Cuando volvía del trabajo  comía en frente de la computadora mientras hablaba con él. A la tarde iba a inglés y . Y a la noche: antes y después de comer. Me estaba enamorando de un hombre casi diez años mayor que yo. Estaba cometiendo un error: era excitante, estaba rompiendo las reglas.




Javier era táctica pura, un estratega de los más astutos. En aquel momento, sin embargo, era él la única razón por la cual sonreía y por qué despertarme feliz. Él, no ocupaba el lugar que yo quería en mi vida, fui aprendiendo a acomodarme a sus peticiones, a sus antojos.

Pero mi táctica a fin de enamorarlo estaba por empezar. No fue muy difícil enamorarme de él, era todo lo que yo quería, lo que necesitaba en ese momento y quizás lo que había necesitado toda la vida,Y yo, afrontémoslo, era una presa fácil. Triste, solitaria y necesitada de afecto y contención. El lobo había conocido a su cordero.



Javier me estaba incitando, de a poco, a que me gustase, a que me excitase, a que piense en él. Me estaba enamorando… y si por fin lograba su cometido, sabía que duraría para siempre. Dicen que el primer amor nunca se olvida. Y es mentira, porque del primero me olvidé. Pero de Javier…


Abzurdah

No me gusta que me molesten, que alboroten mi concentración, que me disturben.
Aprecio más que nada mi vida interior, mi exquisito mundo privado, aquel que aunque quisiera no podría explicar. Es tan fructífero, es de tantos colores y tiene tantísimos matices que no se podría entender la dimensión ni la importancia que yace en ellos. Quisiera explicarlo. Quisiera que mi ocio tuviera sentido para la sociedad: y sin embargo soy condenada. Sé que ahora no entienden, pero ya van a entender

martes, 11 de febrero de 2014

Javier

El sigue en mi cabeza. Lo persigo, lo busco, me escondo, Me siento necesitada: de su voz, de sus palabras silenciosas, de sus miradas. De mis inventos. De eso vivo: del timbre que le atribuyo a la voz de el, de la personalidad que le compré, de un futuro ideal juntos, donde no existiera la diferencia de edad. En mi cabeza podemos ser felices y no entiendo por qué no se concreta mi sueño. La falta de el y mi depresión son mejores amigos.

domingo, 12 de enero de 2014

Alejandra Pizarnik




7 de Diciembre de 1952




Mi soledad maúlla. La tapo con promesas vagas. Mentir, sí. Algún día encontrarás este diario y será antiguo, algún día verán mis fotos y se reirán de la moda actual. El vanguardismo será clasicismo y otros jóvenes rebeldes se reirán de él. Pero... ¿es posible soportar esto? Quiero morir. Tengo miedo de entrar al pasado. Pienso en alguna mujer de mi edad de hace un siglo. ¿Qué hacía cuando estaba angustiada? ¿Qué?


18 de abril


No escribo más este diario de una manera continuada. Tengo miedo. Todo en mí se desmorona. No quiero luchar, no tengo contra quién luchar. Todo esto es tan viejo, tan cansado. Ojalá pudiera no mentir nunca





29 de Mayo


Sin saber cómo ni cuando, he aquí que me analizo. Esa necesidad de abrirse y ver. Presentar con palabras. Las palabras como conductoras, como bisturíes. Tan sólo con las palabras. ¿Es esto posible? Usar el lenguaje para que diga lo que impide vivir. Conferir a las palabras la función principal. Ellas abren, ellas presentan. Lo que no diga será examinado. El silencio es la piel, el silencio cubre y cobija la enfermedad. palabras filosas (pero no son palabras sino frases y tampoco frases sino discursos).


Imposibilidad de fraguar símbolos. De allí la imposibilidad de escribir obras de ficción.





sábado, 11 de enero de 2014

Pequeños suicidios silenciosos.

Cansada de esta vida, de no tener ganas, de que esto me imposibilite a ser feliz. ¿Cómo haces para ser feliz sin ganas? Si no hay voluntad de por medio?
Estoy condenada a vivir sufriendo siempre. y no hay pastilla, ni palabra que pueda modificar esto. Necesito un respiro, estos días me están matando.
Es sábado, odio los fines de semana, donde me imagino a toda la gente feliz, a todos los de mi edad  saliendo con amigos, paseando por lugares donde se puede disfrutar del clima, de la compañía de la buena gente. Pero no es mi caso. A mi me toca generalmente quedarme en mi casa, quemar un poco la cabeza, quejarme porque mi vida social se reduce a mi familia, lo que quiere decir una mala vida social, intentar saber qué chico esta disponible para dejar usar un poco mi cuerpo, por un poco de.. podríamos llamarlo placer, donde la otra parte siempre prioriza las amistades, claro. Como debe ser. Como debería hacer yo.
Soy una molestia constante, vivo aburrida, nada llama mi atención. Vivo muy vulnerable a todo, cualquier cosa me lastima, me deja echa mierda, quiero terminar con esto de una vez, que la angustia y la nada me dejen  de doler. Por qué me elijen a mi? Por qué no a otro? ¿Qué tengo yo?